Fotografía; "Cuando la tierra es el cielo"Autor*Miguel Angel MuñozEn mi huerto crío sonetos, por tu boca, por tu cuello,
Como parra del desierto que florece en pleno enero,
por más que siempre los riego, nunca del todo son ciertos,
y cuanto más afilo el ojo y el suspiro nace fresco,
más desvelo, más me enojo, y no enebro pensamientos,
que se escapen portentosos de mi reino entre tus vientos.
Uno tras otro mis versos solos mudan como truenos,
truenos que piden deseos y uno tras otro se enlazan,
mientras surjo del espejo, impacientes te reclaman,
sin gota de vida dentro, sueños, miedos, ni esperanzas,
mi más brillante sexteto palidece en tu mirada,
pobre intento que soñase con que tú lo pronunciaras .
Mi alma dentro del pecho por mi boca rebosaba,
metáforas, tiernos textos, que por tu eco brotaban,
y apenas un gesto tuyo por tal esfuerzo merezco,
pues lo dicho todo es puro y nació del descontento.
Rezo con que llegue el día, que muera en mi todo verso,
solo espirar poesía y olvidar el desconsuelo,
del sonido en mis rimas de ásperas venas amantes,
que por más que perseguían con mi lápiz demostrarte,
lo que tu dios te daría y pocos más que yo saben,
que lloro por tu alegría y porque nunca me ames.
Sólo un poema quiero que a tu rostro haga justicia,
Sólo un verso que se ajuste a tu sincera sonrisa,
dame lo poco que pido y dejaré de escribir,
dame un beso, mi castigo, y nunca podré morir.